EL EMPRENDEDOR / LA EMPRENDEDORA
No importan las razones por las que una persona se decide a emprender. Puede ser porque tiene el sueño de ser empresario/a y quiere serlo, puede ser porque le resulta difícil lograr un contrato por cuenta ajena, porque quiere o no quiere cambiar de residencia o porque ya ha conocido lo que es trabajar en una empresa o institución. No importan las razones que mueven a las personas, sólo importa que la persona que quiere emprender tenga las suyas propias.
Se dice que el emprendedor, para serlo, requiere de unas cualidades determinadas. Se suelen citar las siguientes:
- Confianza en uno mismo, resistencia ante la adversidad, constancia.
- Autocrítica: ver los propios errores y los propios aciertos y aprender de ellos.
- Prudencia para no entrar en situaciones de las que difícilmente se pueda salir luego.
Realmente, son cualidades que en la sociedad en la que vivimos se necesitan no sólo para trabajar por cuenta propia sino también por cuenta ajena.
Se dice también que para ser emprendedor es preciso tener:
- Creatividad y capacidad de innovación, es decir que se te ocurran ideas nuevas y sepas ponerlas en práctica.
- Formación: poseer conocimientos y habilidades para trabajar en algo concreto, ya sea como profesional independiente, ya como empresario del propio negocio.
- Recursos suficientes o saber cómo encontrarlos, como es el caso de los recursos financieros. Es cierto que para autoemplearse hacen falta recursos económicos, pero afortunadamente en la sociedad actual, para una buena idea, para un buen proyecto, siempre hay alguien dispuesto a aportar parte de estos recursos necesarios.
Aunque todo el mundo puede emprender, es conveniente que la persona que está pensando en la posibilidad de hacerlo tenga un buen conocimiento de dónde está su punto de partida, de cuáles de sus cualidades le van a servir de apoyo y de aquellas otras que debe adquirir para evitar el error de correr excesivo riesgo.
Para ello, como un ejercicio inicial, ofrecemos un cuestionario para que las personas que lo deseen puedan evaluar su potencial inicial para tener éxito en el proceso de emprender, de autoemplearse o crear su propia empresa.
Completar el cuestionario siguiente.
- Valorar de 1 a 5 los conceptos descritos.
- Interpretación: Si tiene en todos los epígrafes al menos un 3 y se superan los 35 puntos en el total, es posible comenzar a prepararse para emprender, y si cuando tenga terminado su Plan de Empresa, vuelve a hacer este cuestionario y si llega a 45 puntos puede lanzarse a emprender con bastantes probabilidades de éxito. Apunte en la columna "observaciones" cómo mejorar los conceptos con valores inferiores a "3".
CONCEPTO: Ilusión por emprender
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Confianza en uno mismo
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Capacidad de trabajo
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Constancia
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Austeridad
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Responsabilidad
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Honestidad
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Autodisciplina
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Capacidad de transmitir ilusión
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
CONCEPTO: Conocimientos del negocio
Valor (de 1 a 5)
Observaciones ¿Puedo mejorar en este punto?
TOTAL:
Si el lector desea realizar otras pruebas de autodiagnóstico, puede acudir a las herramientas propuestas y páginas Web para emprendedores que se citan en la bibliografía de esta Guía.
Finalmente, debemos añadir que los estudios realizados al efecto indican que los emprendedores que tienen éxito normalmente tienen especialmente desarrolladas, en mayor o menor grado, las siguientes características:
- Creatividad
- Capacidad de dirigir y motivar personas
- Capacidad de trabajo
- Resistencia a la frustración
- Capacidad de adaptación al cambio
- Capacidad para establecer relaciones interpersonales
- Apoyo familiar
Sin embargo, insistimos, el emprendedor no nace, se hace, y todas las características citadas, si hay ilusión, capacidad de trabajo y una inteligencia normal, se pueden aprender y desarrollar a lo largo del proceso de emprender, y luego, a lo largo de toda la vida, seguirlas potenciando.
TESTIMONIO:
Doña Cristina Laorga Hernando, promotora de la Asesoría Laorga, dedicada al asesoramiento laboral, contable y fiscal, con absoluta seguridad, afirma: “Hay que estar convencida de que quieres tener tu propio negocio, saber que hay que trabajar mucho, y no desanimarse en ningún momento”.












